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martes, 26 de marzo de 2013

La muerte del Invierno


De dónde viene la Semana Santa.


La Semana Santa es uno de los hitos más importantes, conjuntamente con la Navidad. Después de todo, la Navidad representa el nacimiento de Cristo, y la Semana Santa conmemora su muerte. La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, que celebra la entrada de Jesús a Jerusalén. El Jueves Santo recuerda la Ultima Cena, el Viernes Santo es el día de la crucifixión, y el Domingo Santo significa la resurrección. Y sin embargo, la celebración de la Semana Santa es incluso anterior al Cristianismo...

Si se lee atentamente y le damos credibilidad histórica a la Biblia, se descubre que Jesús estaba en Jerusalén para celebrar la Pascua de los judíos. Así, "el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos á Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que aderecemos para ti para comer la pascua?" (Mateo 26:17). Recordemos que Jesús pretendía reformar el Judaísmo, no crear una nueva religión, como lo testimonia en el Sermón de la Montaña diciendo: "No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas" (Mateo 5:17.18). Por tanto, siendo consecuente con su prédica, Jesús tenía forzosamente que cumplir con la Pascua judía. A partir de ahí, los hechos se precipitan: los fariseos temen que Jesús provoque un alzamiento en Jerusalén, y maquinan hasta conseguir su ejecución, con lo que ligaron indisolublemente la Pascua Judía con el recuerdo de la muerte de Jesús entre los cristianos.

A su vez, esta Pascua judía recuerda un evento histórico anterior: la salida de los hebreos de Egipto. La descripción completa de cómo Yahveh (según la Biblia, claro) le ordena a Moisés celebrar la Pascua judía para recordar siempre quién fue el Libertador, está contenida en el capítulo 12 del Exodo. La historicidad del Libro del Exodo, hoy día se sabe, es un tanto dudosa, pero eso es lo de menos: para estos efectos cuenta que los hebreos celebran a pie juntillas la Pascua porque lo consideran un mandato de su dios, y es el Exodo la base literaria de esto.

Pero todo esto no son meras coincidencias. Muchos pueblos de la Tierra tienen celebraciones similares, paganos incluídos. En las religiones primitivas, esta fiesta era la celebración anual del regreso de la primavera después del invierno, y los hebreos primitivos, como pueblos dependientes de la agricultura que eran, no desconocían estos rituales. De hecho, varios elementos paganos se han infiltrado en esta fiesta, incluyendo los celebérrimos huevos de Pascua, cuya presencia en la festividad no tiene base ni bíblica, ni judía, ni cristiana. De esta manera, los judíos primero, y los cristianos después, tomaron una fiesta preexistente en su legado cultural, y la adaptaron a sus propias creencias, dándole un nuevo significado, consiguiendo así seguir manteniendo las fiestas de toda la vida sin tener que renunciar a una identidad religiosa distintiva